Proyecto IAM

El arte y la formación artística son hechos concretos. IAM entiende como concreto todo lo que la historia y la formación históricamente avalada por el mundo ha hecho que exista un actor, o un cantante o un bailarín en cualquier época y dimensión, de cualquier técnica y lenguaje, logrando proyecciones en cualquier genero y técnica, y le suma a eso lo que también es necesario entender: cómo estudiar. Estudiar es ver buen cine, es todo lo que hace al desarrollo personal, estudiar es conocerse. Por eso no es entre técnica y expresión la división que hacemos, sino entre una persona decidida a estudiar, pero comprometida a que todo su ser sea parte de ese estudio. A ese alumno es que le dedicamos esta formación. Quizás se entienda más fácilmente cuando alguien se lo explique a otro. ¿Puedo cantar en el Colon si nunca estudie? A nadie se le ocurriría esa pregunta. ¿Puedo bailar en el Colon si nunca estudie? A nadie se le ocurriría esa pregunta. ¿Puedo tocar Beethoven si nunca estudie? A nadie se le ocurriría esa pregunta. Los modelos que IAM tiene son todos aquellos artistas que se note o no se note han estudiado. Otro modelo de éxito quizás es válido para otros conceptos del éxito.

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EL PRIMER AÑO

El primer año es el encuentro con el proyecto educativo. Reconocer lo personal de cada persona, es decir quién es cada uno.
Entender qué de todo lo general le compete pero también qué de lo personal debe darle el proyecto porque esa independencia también existe: cada uno es diferente.
Es decir, es un encuentro de lo personal y de lo general.
Es el reconocimiento de las características de entrenamiento diferenciada de cada área. Es reconocer la potencia que tiene estudiar todo en el mismo lugar. Es cambiar los hábitos.
Pero sobre todas las cosas, es comprender el punto que hemos de llamar 0.
Hay un punto en el que siendo todos distintos y aprendiendo en diferentes niveles de formación, hay un punto 0 que es el lanzamiento de la pelota al canasto.

SEGUNDO AÑO

El segundo año es muy completo y exigente, pues damos por comprendido que todos hemos entendido de que se trata la tarea y empezamos a recorrerla teniendo que aportar además de lo que nos proponemos, qué metas tenemos (no solamente lo que nos imponen, sino como vamos a trabajar)
Si el primer año es el encuentro, el segundo es la propuesta. Ya conocen la terminología, ahora la disciplina, el ahondamiento y el rigor van a requerir del alumno lo más activo, más profundo, y por ende, ahondar. Entonces la participación va a requerir que no me alcance con haber entendido sino con la necesidad de ahondar, cambiar, corregir, automatizar.

TERCER AÑO

El tercer año nos encuentra ya como los caballos en la gatera antes de salir a la carrera, articulando toda la ansiedad por salir a correr, y sin embargo teniendo que seguir mejorando en esa espera, y haciendo de la misma un acto rico y enriquecedor. Por parte de IAM encontrarán muchas ofertas que le darán la sensación de estar ya en carrera. Por parte del alumno, será el año de la liberación, pero no porque estará ya en los escenarios sino de la liberación de las justificaciones, ya no hay más justificaciones. “Siento que seguiré ahondando para siempre y deberé ofrecer este tercer año como un alumno que no tiene justificaciones, y si mañana salgo a actuar seré el mismo, o mejor, pero haré de este proceso, un aprovechamiento interactivo pleno”